¿Alguna vez has visto a tu hijo o hija escribir un número o una letra al revés? Quizá un “3” mirando hacia el otro lado, o una “b” que parece una “d”. Tranquilidad: no es un error grave ni un signo de dislexia. La llamada escritura en espejo es una etapa completamente normal en el proceso de aprendizaje.
Durante la Educación Infantil, muchos niños y niñas invierten letras o números mientras aprenden a escribir. A los adultos puede sorprendernos, pero en la mayoría de los casos forma parte del desarrollo natural de la lectoescritura.
🔍 ¿Por qué ocurre?
Entre los 4 y los 6 años, estas inversiones son muy frecuentes. Las causas principales suelen ser:
- 🧠 Desarrollo neurológico: el cerebro aún está madurando y construyendo las conexiones que permiten orientar los símbolos correctamente.
- ⚖️ Simetría cerebral: todavía no hay una dominancia clara de un hemisferio, por lo que la lateralidad (izquierda–derecha) no está bien definida.
- ✍️ Falta de práctica: al aprender, los niños y niñas aún no han repetido lo suficiente como para fijar la dirección correcta de cada número o letra.
- 👀 Memoria visual y motora: están desarrollando la capacidad de recordar visual y físicamente cómo se escribe cada símbolo.
En la mayoría de los casos, este fenómeno desaparece de forma natural alrededor de los 7 años. Solo si las inversiones son muy frecuentes o dificultan la comprensión escrita conviene consultar con un especialista, para descartar posibles dificultades como dislexia o disgrafía.
🎯 Cómo ayudar desde casa o el aula
La clave está en acompañar sin presión, reforzando la orientación de manera divertida y multisensorial. Aquí tienes algunas actividades para corregir la escritura en espejo de forma lúdica:
1. Trazar con materiales diferentes
Deja que dibujen números en arena, harina, espuma o plastilina. También pueden hacerlo sobre papel de lija: ¡la textura ayuda a fijar el recuerdo táctil!
2. Marcar la dirección correcta
Dibuja flechas en las fichas o enséñales frases divertidas como: “El 3 empieza arriba y da dos curvas hacia la derecha”.
3. Jugar con espejos y simetrías
Enséñales cómo cambia la imagen en el espejo o doblad una hoja para estampar medio número. Es una forma muy visual de comprender la orientación.
4. Discriminar visualmente
Usa tarjetas con números o letras bien y mal escritos para que aprendan a reconocer cuál está correctamente orientado. También puedes probar con puzles o juegos de emparejar.
5. Desarrollar la coordinación visomotora
Juegos de unir puntos, trazos con curvas o espirales, laberintos… todo ayuda a fortalecer el control del trazo.
6. Mover el cuerpo
Escribir números con el dedo en el aire o con tiza en el suelo les permite sentir el movimiento. ¡Y además se lo pasan genial!
7. Manipular números físicos
Los números de goma, cartón o madera les permiten tocarlos, girarlos y comprender mejor su forma y orientación.
💬 En resumen
La escritura en espejo no es un problema, sino una señal de que tu hijo o hija está en pleno proceso de aprendizaje. Con tiempo, práctica y acompañamiento positivo, las inversiones desaparecerán poco a poco.
La paciencia, el juego y la repetición son tus mejores aliados. Y recuerda: más que corregir, se trata de acompañar.
