En un mundo acelerado, Pontevedra invita a bajar el ritmo y disfrutar del presente, paso a paso.
Pontevedra sorprende al viajero con una propuesta diferente: una ciudad que se recorre a pie, sin prisas, disfrutando de cada rincón con los cinco sentidos. Reconocida internacionalmente por su modelo urbano peatonal, su calidad de vida y su apuesta por la sostenibilidad, es mucho más que una parada en Galicia: es un destino con alma propia.
Como pontevedresa, hoy quiero compartir contigo todo lo que hace única a esta ciudad gallega llena de historia, vida y autenticidad.
Una ciudad pensada para las personas
Pontevedra es un referente en movilidad sostenible. Su centro histórico y gran parte del ensanche son totalmente peatonales, lo que permite recorrerla con calma, sin coches ni ruidos, disfrutando de su ambiente y de sus hermosas fachadas de piedra. Como dato curioso, Pontevedra ha recibido varios premios europeos por su modelo urbano y es ejemplo de “ciudad vivible” para urbanistas de todo el mundo.
Un casco histórico lleno de encanto
Pasear por el casco antiguo es como viajar al pasado. Calles empedradas, soportales, iglesias románicas y plazas con historia, como la Praza da Leña, la Praza da Ferrería o la Praza da Verdura. Aquí la historia no se observa tras vitrinas: se vive al aire libre.
Imprescindibles: la Iglesia de la Peregrina, las ruinas de Santo Domingo, el Convento de San Francisco y el Mercado de Abastos, donde el pulso local se siente a cada paso.
Sabores que conquistan
Desde el clásico pulpo á feira hasta los mariscos frescos, las empanadas o los vinos D.O. Rías Baixas, Pontevedra es también un destino gastronómico imprescindible. Ya sea en un restaurante moderno o en una tasca tradicional, aquí comer bien es fácil.
Recomendación local: prueba las tapas en la zona de vinos (Calle Real y alrededores) o visita el Mercado de Abastos para vivir un auténtico festín gallego.
Entre lo urbano y lo natural
Lo mejor de Pontevedra es que combina lo urbano con lo natural. Puedes pasear por la ribera del río Lérez, cruzar el puente del Burgo o llegar hasta la Isla de las Esculturas, un parque natural donde arte y naturaleza conviven en armonía.
Y si te alejas apenas unos minutos, encontrarás playas tranquilas, rutas de senderismo y miradores espectaculares como el de A Caeira o Monte Castrove.
Una agenda cultural viva
Museos como el Museo de Pontevedra, conciertos al aire libre, ferias artesanales o exposiciones temporales: la ciudad tiene una agenda cultural activa y variada, donde lo tradicional y lo contemporáneo conviven sin esfuerzo.
Vivir Pontevedra, sin prisa
Pontevedra es una ciudad auténtica, amable y accesible. No está masificada, pero lo tiene todo. Es un lugar donde el turismo se disfruta con calma y con sentido, caminando despacio, con los pies en el suelo y la mente abierta.
Porque en Pontevedra no solo se viaja… se vive.
